En el nuevo PNIEC 2023-2030, el almacenamiento energético juega un papel crucial para alcanzar los ambiciosos objetivos de descarbonización del sistema eléctrico español.
El plan establece que para 2030 se necesitarán 22,5 GW de capacidad de almacenamiento y 12 GW corresponden a baterías, cifras que reflejan el crecimiento de las energías renovables y su necesidad de un socio tecnológico que garantice su estabilidad y eficiencia en la red.
Luis Marquina, Presidente de AEPIBAL, explica que “los números del PNIEC los marca el despliegue de las energías renovables, y el almacenamiento es el socio necesario que se sumará con tantos GWs como despliegue haya”.
En diálogo con Energía Estratégica España, el ejecutivo remarca que “si se aumentan los objetivos de descarbonización, se deben aumentar por definición los objetivos de almacenamiento y pasar a 22,5 GW es una consecuencia lógica de este crecimiento”.
Sin embargo, Marquina advierte que hacia 2030 aún existen desafíos que deberán resolverse y que para hacerlo, será indispensable un gran esfuerzo legislativo.
Entre los principales obstáculos menciona los ajustes menores que complican aspectos clave como el acceso a la red, la operativa del almacenamiento, los mercados en los que puede participar, los servicios que puede prestar, y los procedimientos de conexión de las plantas.
La principal demanda del sector del almacenamiento, sigue siendo la reglamentación y puesta en marcha del mercado de capacidad que garantizará la rentabilidad en el largo plazo de las instalaciones.
En este sentido, Marquina concluye: “Habrá que correr mucho, pero apetito inversor hay y ya hay más de 8 GW de accesos concedidos para “stand alone”, por lo que el escenario a futuro es positivo de cara al cumplimiento de los objetivos.
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