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julio 19, 2022
El ‘efecto cueva’ y el uso del aire acondicionado. Las claves para ahorrar energía durante la ola de calor
Unieléctrica presentó un decálogo de prácticas a tener en cuenta para pagar menos costes de luz, que llama la atención por no limitarse a los habituales consejos sobre los electrodomésticos, incluido el aire acondicionado y su fuerte gasto.

La comercializadora de energías verdes Unieléctrica, con sede en Córdoba, ha divulgado una serie de consejos para el bienestar y la salud de los consumidores en los momentos más duros de la presente ola de calor, así como, y también es relevante, un uso eficaz que permita el ahorro a las familias.

Sin embargo, el decálogo de los expertos de Unieléctrica llama la atención por no limitarse a los habituales consejos sobre los electrodomésticos, incluido el aire acondicionado y su fuerte gasto, ya que también ‘resucita’ pautas tan tradicionales como eficaces, entre ellas buscar el ‘efecto cueva’ para preservar el aire fresco dentro de las viviendas el mayor número de horas posibles a lo largo del día.

Así, el decálogo de Unieléctrica se hace eco de medidas como mantener en buen estado de mantenimiento el aire acondicionado, usar ventiladores para redirigir el flujo de aire a zonas de actividad de la familia donde que no alcanza la distribución general de la climatización o utilizar este otro electrodoméstico el mayor número de horas posibles en lugar del aire acondicionado.

No hay que olvidar el dar prioridad a la compra de equipos con una eficiencia A+ o superior, ya que tienen un rendimiento más alto y conseguirán disminuir el importe de la factura.

Además, y para que estos equipos de climatización enfríen adecuadamente sin consumir más, se aconseja no bajar la temperatura por debajo de 23 ºC–24 ºC, ya que el aparato no va a enfriar la estancia antes, aunque sin embargo sí que consumirá más al obligar al compresor a trabajar al 100%.

También la lista incluye consejos ya ‘clásicos modernos’, como sustituir los puntos de luz por led (el ahorro en este aspecto puede alcanzar el 80%), mantener limpias las lámparas y pantallas (50% de coste), desconectar los electrodomésticos en ‘stand by’ (pueden llegar a suponer el 10% del consumo anual), usar la lavadora llena y, sobre todo, vigilar el electrodoméstico que más consume: el frigorífico, que de media supone un 30% de la factura de electricidad en los hogares.

Al respecto, se recuerda que abrir frecuentemente y durante más de 20 segundos la puerta del frigorífico es la práctica que más eleva el consumo, por lo que se aconseja tener, aunque sea mentalmente, una lista de los productos a retirar e introducir en el electrodoméstico.

Más aún, los productos cocinados deben enfriarse antes en el exterior, conviene no sobrecargar el frigorífico (práctica que también obliga al frigorífico a refrigerar durante más tiempo), si se va a descongelar algún producto es mejor hacerlo dentro del frigorífico así ayudará a que este consuma menos (dado que mientras la cena se va descongelando, enfría el interior del equipo), y bajar el nivel de frío tanto en la nevera como en el congelador, hasta conseguir el equilibrio entre un frío suficiente, pero sin derrochar por estar a un mayor nivel de refrigeración.

Lo más tradicional también funciona

Sin embargo, la comercializadora aboga por, antes de nada, buscar en las viviendas condiciones de confort con las que nuestros abuelos estaban familiarizados, el ‘efecto cueva’, como se conoce esa pauta de aislar el domicilio del exterior con persianas bajas y, a ser posible, elementos como toldos sobre paredes exteriores con mucha insolación o balcones y patios, sin dejar entrar el aire del exterior en las habitaciones hasta que el mismo esté más frío que el que se tiene dentro.

El truco: cerrar por la mañana cuando ya el aire comienza a calentarse y, al anochecer, no abrir antes de tiempo y dejarse engañar por la brisa, que produce una sensación térmica de frescor engañosa al moverse el aire, aunque en realidad elevará la temperatura y prolongará el calor haciendo que se retrase refrescar el interior de la vivienda.

Tener un termómetro en el exterior o utilizar la tecnología a nuestro alcance como nuestro smartphone o un dispositivo inteligente puede ayudar a saber la temperatura exterior y cuándo es momento de aislarse o abrir la vivienda a la ventilación natural.

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