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octubre 4, 2022
Análisis. Las «tres ventajas fundamentales» que tiene España para instalarse como polo de hidrógeno verde
Desde la Asociación española del Hidrógeno comparten sus últimas novedades con Energía Estratégica España y celebran los hitos que demuestran un crecimiento de la asociación de más del 140%. En la entrevista detallan cuáles son las futuras inversiones, el motor del sector privado para impulsar el negocio y cómo esperan que se distribuyan los 1155 millones de euros que faltan asignar para este vector energético.

En 2002, un conjunto de actores, que ya trabajaban por el hidrógeno en España, vio una oportunidad en el potencial que representaba y juntos decidieron promover la asociación como un instrumento para aprovechar las ventajas competitivas del país. 

Desde entonces, la Asociación española del Hidrógeno (AeH2) ha cerrado cerca de una quincena de acuerdos internacionales; ha conseguido un crecimiento sostenido en el número de socios; y se ha convertido en la voz y agente de referencia en el sector de las tecnologías del hidrógeno en España.  

En el marco de sus celebraciones, las autoridades de la entidad manifiestan en entrevista con Energía Estratégica España, que aún existe ese espíritu de crecimiento y apuesta con grandes proyectos para lo que queda del 2022 y el 2023. 

Además de fortalecer el trabajo en una regulación que facilite el despliegue del hidrógeno renovable.

¿Cómo está creciendo la entidad?

La Asociación Española del Hidrógeno ha crecido más de un 140% en los últimos 18 meses. En diciembre de 2020 éramos apenas 150 socios, y ya vamos camino de los 400. 

También el número de socios promotores se ha incrementado en los últimos meses, hemos llegado a 14 dentro de la Asociación. Y continuamos con la intención de seguir creciendo, agrupando y aglutinando al sector en los próximos años.

Este crecimiento es un fiel reflejo de lo que está pasando en España. A título de ejemplo, la última convocatoria de proyectos «Pioneros” del IDAE para iniciativas de hidrógeno, que contaba con un presupuesto de 150 millones de euros, recibió propuestas por un importe superior a los 2.000 millones de euros.

Realmente existe un interés en nuestro país por la tecnología del hidrógeno y por los proyectos que vamos a poder desarrollar en este ámbito.

¿Cuál es el potencial de España en materia de hidrógeno verde y qué ventajas comparativas tiene respecto a otros países?

España tiene tres ventajas fundamentales en lo que respecta al hidrógeno verde.

En principio, la ubicación geográfica le permite producir hidrógeno renovable en una gran cantidad, no solo para autoabastecerse y satisfacer sus necesidades, sino también para exportar hidrógeno renovable al norte de Europa. 

Y es que, además de producirlo en gran cantidad, también lo va a hacer a un precio competitivo, que estará entre uno y dos euros para el año 2030

La segunda ventaja que tiene es que contamos con tecnología en nuestros centros de investigación y en nuestras universidades de gran calidad, que puede ser aprovechada por nuestras empresas para convertirnos en líderes del hidrógeno verde. 

Finalmente, la tercera ventaja es industrial: entre nuestros socios tenemos empresas en toda la cadena de valor del hidrógeno -producción, transporte, distribución, almacenamiento y uso-; tenemos empresas que se dedican a la ingeniería, a la consultoría, a la asesoría, a la formación. 

Es decir, podemos intervenir en toda la cadena de valor. Así, nuestras empresas van a poder producir, fabricar y exportar equipos y plantas de producción de hidrógeno verde.
¿Qué rol se espera que cumpla el hidrógeno en el corto plazo? 

El hidrógeno viene a facilitar la gestión de las energías renovables y a sustituir a los combustibles fósiles para contribuir con la transición donde la energía eléctrica no lleva, como puede ser el transporte pesado. 

¿Qué tipo de regulaciones hacen falta impulsar para ello?

Todavía hace falta mucha, y de distinta naturaleza: estamos trabajando en la asignación de fondos europeos dentro de la normativa que Bruselas impone y en los mecanismos para ello.

Además, en la definición de qué es hidrógeno renovable, de cómo se va a producir, transportar, distribuir, almacenar y consumir, en su etiquetado y en su comercialización. 

Finalmente, en la parte de legalización y normativa de instalaciones de producción y uso de hidrógeno. 

Como vemos, se está trabajando en diferentes ámbitos. Por supuesto se trabaja desde Europa, y habrá una transposición de normas y de regulaciones europeas a España.
¿Qué tipo de gestiones está realizando la entidad junto al Gobierno para impulsar este vector energético?

Por una parte, desde la AeH2 hemos trabajado en la elaboración de una agenda sectorial de la mano del Gobierno; esta agenda sectorial refleja el potencial y la realidad de las tecnologías del hidrógeno en España. 

Hemos organizado un grupo de trabajo de regulación, que lleva unos meses y que está dando sus frutos, elaborando documentación que va a servir a nuestro gobierno y a los decisores para poder poner en marcha la Economía del Hidrógeno. 

Finalmente, impulsamos los Comités de Normalización de tecnologías del hidrógeno. En definitiva, apoyamos las iniciativas que son beneficiosas para el desarrollo del hidrógeno en nuestro país.
¿Los objetivos de la hoja de ruta española son alcanzables? 

Los objetivos que se marcaron en el año 2020 son unos objetivos alcanzables. Se hablaba de 4 GW de electrolizadores instalados en nuestro país hacia 2030, de 8.900 millones de euros de inversión y de una cuarta parte de hidrógeno renovable en nuestra industria. 

No obstante, las distintas circunstancias que han venido ocurriendo en los últimos meses, han aumentado dichos objetivos. Ya se habla, por ejemplo, no del 25%, sino del 50% de hidrógeno renovable en la industria

El PERTE anunciado por el Gobierno en diciembre de 2021 estableció una inversión de 16.400 millones de euros, es decir, una cifra superior a los objetivos iniciales. 

Otro ejemplo es la potencia instalada de electrolizadores: en 2020, Europa hablaba de 40 GW, y en la actualidad ya se habla de unos 140 GW instalados para el año 2030. Es decir, ha habido un aumento de los objetivos.

Pero hay que decir que estos objetivos están siendo seguidos con interés por las empresas, y que existe la voluntad por parte de los distintos actores de que se cumplan. Hoy más que nunca, vemos la necesidad de ir migrando hacia un futuro basado en el hidrógeno renovable.

España cuenta con 1555 millones de fondos para impulsar el hidrógeno verde y ha lanzado dos convocatorias por 400 millones ¿Cuándo esperan que se lance una nueva convocatoria, por qué cantidad de fondos y hacia qué segmento del mercado del hidrógeno haría falta que se incline?

El Gobierno lanzó la primera convocatoria correspondiente a la asignación de fondos en 2021 por importe de 400 millones, a través de dos convocatorias en el primer semestre de este año. Por lo tanto, quedan por asignar 1155 millones que serán distribuidos entre 2022 y 2023.

Este dinero debe servir, por ejemplo, para financiar proyectos del tipo “valles de hidrógeno”, en los cuales se promueva la creación de agrupaciones de proyectos en los que se contemple la producción, el transporte, el almacenamiento y el uso de este vector energético.

También quedan por financiar los Proyectos Importantes de Interés Común Europeo (PIICE). Se espera que a lo largo de estos meses se produzca la siguiente convocatoria de asignación.

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